el negocio histórico que solicitó ayuda para sobrevivir
La librería Hijos de Santiago Rodríguez se ha convertido en un ícono cultural en Burgos, España, y eso no es poca cosa. Con una historia que abarca más de 175 años, este lugar ha conseguido sortear guerras y crisis económicas, incluso los cambios bruscos que trajo la pandemia. Sin embargo, la situación se volvió crítica y la librería se encontró al borde de la quiebra.
La angustia creció tanto que sus responsables optaron por lanzar una campaña para buscar apoyo económico y evitar el cierre total. La movida despertó una ola de solidaridad entre vecinos, lectores y hasta escritores que se unieron al esfuerzo para salvar este valioso patrimonio cultural.
Al borde de la bancarrota: qué pasó con la librería Hijos de Santiago Rodríguez
La librería fue fundada en 1850 por Santiago Rodríguez Alonso. Desde entonces, no solo ha vendido libros, sino que también ha funcionado como imprenta y editorial, convirtiéndose en un punto de referencia cultural en la región. A lo largo de los años, el negocio se mantuvo en la familia, pasando de generación en generación, hasta llegar a Lucía Alonso, quien representa la sexta generación de libreros.
Bajo su dirección, el local continuó siendo el corazón de la comunidad, organizando presentaciones de libros, actividades culturales y encuentros literarios. Pero, como en tantas otras partes del mundo, la competencia de las plataformas digitales y las grandes cadenas de comercio impactaron en las ventas tradicionales, debilitando las finanzas de la librería.
La situación se volvió crítica cuando tuvieron que iniciar un concurso de acreedores para reestructurar sus deudas, algo sin precedentes en sus más de 176 años de existencia.
El pedido de ayuda para no cerrar
Consciente de la gravedad de la crisis, Lucía decidió crear una campaña de crowdfunding con un objetivo claro: reunir 60.000 euros para cubrir deudas urgentes y mantener la librería en pie. En un video que compartió en redes sociales, explicó que esos fondos se destinarían a pagar compromisos pendientes y proteger los puestos de trabajo. La emoción en sus palabras resonó, recordando las numerosas pruebas que la librería había superado a lo largo de su historia.
La campaña no tardó en volverse viral, gracias al apoyo de escritores y lectores de todo el país. Figuras reconocidas como Máximo Huerta y Juan Gómez-Jurado también publicaron sobre la iniciativa, ampliando el alcance de la solicitud de ayuda.
Evitó la quiebra gracias a sus vecinos y clientes: cómo le fue a la campaña
La respuesta de la comunidad fue abrumadora. En solo 13 días, la campaña alcanzó el monto necesario para evitar el cierre de la librería. Miles de personas participaron con pequeñas donaciones y muchos vecinos se acercaron al local para comprar libros o dejar mensajes de apoyo. La repercusión fue tan positiva que incluso llegaron clientes de otras ciudades solo para colaborar.
Gracias a esta movilización, Hijos de Santiago Rodríguez logró mantenerse en funcionamiento y abordar sus deudas más urgentes. Aunque aún hay un camino por recorrer para reorganizar sus finanzas, la librería ha evitado la quiebra, manteniendo abiertas sus puertas después de más de 176 años de historia.